ETS
PrEP: prevención del contagio del VIH
La PrEP es una forma de prevenir el contagio del VIH tomando medicación antes de exponerse al virus. Bien tomada su protección frente al VIH es muy alta, está financiada por el Sistema Nacional de Salud desde 2019 y se dispensa sin coste en centros autorizados. Lo que no hace es proteger del resto de infecciones de transmisión sexual.

Qué es la PrEP y qué no es
PrEP son las siglas de profilaxis preexposición. Consiste en que una persona que no tiene el VIH toma medicación antirretroviral de forma pautada para que, si entra en contacto con el virus, este no llegue a establecerse.
Y conviene ser igual de claro con lo que no es:
- No es un método anticonceptivo.
- No protege frente a las demás infecciones de transmisión sexual. Ni sífilis, ni gonorrea, ni clamidia, ni VPH, ni hepatitis. Frente a esas, el preservativo sigue siendo la herramienta principal.
- No es un tratamiento del VIH: es prevención, y solo tiene sentido en personas que no lo tienen.
Por eso la PrEP se plantea siempre dentro de una prevención combinada, no como sustituto de todo lo demás.
¿A quién se aconseja la PrEP?
El Sistema Nacional de Salud la financia para personas mayores de 18 años, sin VIH y con riesgo elevado de contraerlo. Los criterios publicados por el Ministerio de Sanidad incluyen a hombres que tienen sexo con hombres y a personas trans que cumplan al menos dos de estas condiciones en el último año:
- Más de diez parejas sexuales distintas.
- Sexo anal sin protección.
- Consumo de drogas asociado a relaciones sin protección.
- Haber necesitado profilaxis postexposición (PEP) en varias ocasiones.
- Haber tenido al menos una infección de transmisión sexual bacteriana.
Hay además otros supuestos contemplados, y la valoración final siempre la hace un profesional del programa de PrEP. Si tu situación no encaja exactamente en esa lista pero te preocupa tu riesgo, merece la pena consultarlo.
¿Es eficaz y segura la PrEP?
Es una de las intervenciones preventivas mejor estudiadas que existen. Tomada correctamente, los organismos sanitarios sitúan la protección frente al VIH por vía sexual en torno al 99 %.
La palabra clave es correctamente: la eficacia depende casi por completo de la adherencia. Una PrEP mal tomada protege mucho menos, y ese —no el fármaco— es el motivo principal de los fallos.
En cuanto a la seguridad, el perfil es bueno. Algunas personas notan molestias leves las primeras semanas —náuseas, dolor de cabeza, malestar digestivo— que suelen desaparecer solas. Por eso el programa incluye controles periódicos: para vigilar la función renal y detectar a tiempo cualquier efecto no deseado.
¿Qué controles hay que hacerse tomando PrEP?
Antes de empezar. Lo primero e irrenunciable es confirmar que no se tiene el VIH. Empezar una PrEP con una infección no detectada puede generar resistencias al tratamiento y comprometer las opciones terapéuticas futuras. También se valora la función renal, el estado frente a la hepatitis B y se hace un cribado de otras infecciones de transmisión sexual.
Mientras se toma. Prueba del VIH cada tres meses, control periódico de la función renal y cribado regular de otras infecciones de transmisión sexual —precisamente porque la PrEP no protege de ellas.
Estos controles no son burocracia: son la parte que hace que la PrEP sea segura.
¿Cómo se accede a la PrEP en España?
Desde noviembre de 2019 la PrEP está financiada por el Sistema Nacional de Salud y se dispensa sin coste para el paciente.
La prescribe un profesional experto en VIH e infecciones de transmisión sexual en centros del SNS, y la medicación se recoge en farmacia hospitalaria o en centros asistenciales autorizados por cada comunidad autónoma. El circuito concreto varía según el territorio, así que lo práctico es informarse del que corresponde a tu comunidad.
En febrero de 2026 España se convirtió además en el primer país de la Unión Europea en financiar la PrEP inyectable, que se administra cada dos meses y está indicada para personas con riesgo elevado en las que la vía oral no es una alternativa.
¿Y si quiero tomar PrEP por mi cuenta?
Es una idea comprensible cuando el circuito se hace largo, pero conviene saber qué se está dejando fuera:
- El riesgo más serio: empezar sin haber descartado el VIH. Si la infección ya estaba ahí, la PrEP puede generar resistencias y comprometer el tratamiento que se necesitará después.
- Medicación comprada fuera de circuitos regulados, sin garantías de composición ni de conservación.
- Sin control de la función renal.
- Sin cribado periódico de otras infecciones, que la PrEP no previene y que en este perfil son más frecuentes.
La recomendación es hacerlo dentro del sistema, que además es gratuito. Y si aun así se hace por cuenta propia, hay un mínimo que no se puede saltar: confirmar antes que no se tiene el VIH y repetir la prueba cada tres meses.
Qué podemos hacer nosotros
La PrEP se prescribe y se dispensa en centros del Sistema Nacional de Salud, no en consulta privada, y ahí es gratuita. Lo que sí hacemos aquí son las pruebas que la PrEP exige: la del VIH, que hay que tener negativa antes de empezar y repetir cada tres meses (80 €), y el cribado de las otras infecciones de transmisión sexual, de las que la PrEP no protege (60 € por prueba o 250 € el chequeo completo). Ver todos los precios.
Lo que más se pregunta
Preguntas frecuentes sobre la PrEP
¿La PrEP protege de todas las infecciones de transmisión sexual?
No. Protege solo frente al VIH. No previene sífilis, gonorrea, clamidia, VPH ni hepatitis, y por eso quien toma PrEP necesita cribados periódicos y sigue necesitando el preservativo.
¿La PrEP es gratis en España?
Sí. Está financiada por el Sistema Nacional de Salud desde noviembre de 2019 y se dispensa sin coste para el paciente en farmacia hospitalaria o en centros autorizados por cada comunidad autónoma. La prescribe un profesional experto en VIH e ITS.
¿Puedo empezar la PrEP sin saber si tengo el VIH?
No, y es el punto más importante de todos. Hay que confirmar antes que la prueba del VIH es negativa: empezar con una infección no detectada puede generar resistencias y comprometer el tratamiento que se necesitará después.
¿Cada cuánto hay que hacerse la prueba del VIH tomando PrEP?
Cada tres meses. Además se controla la función renal de forma periódica y se hace cribado regular de otras infecciones de transmisión sexual.
¿ Se puede conseguir la PrEP en vuestra consulta?
No: la PrEP se prescribe y se dispensa dentro del Sistema Nacional de Salud, donde además es gratuita. Lo que sí hacemos aquí son las pruebas que la PrEP requiere —la del VIH antes de empezar y cada tres meses, y el cribado de las demás infecciones—, con resultado en la misma consulta.
CÓMO FUNCIONA ESTA CONSULTA
Te atiende un médico titulado. El diagnóstico se hace en la consulta y el tratamiento se pauta en la misma visita.
El equipo médico que te atiende
Las pruebas y el tratamiento de infecciones de transmisión sexual los realiza el equipo médico de Clínica Cubillo. Todos nuestros especialistas atienden estas consultas.

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