ETS

Candidiasis

Las cándidas son hongos que viven de forma normal en la piel y en las mucosas, también en las de una persona sana. La candidiasis no es una infección de transmisión sexual: aparece cuando algo rompe el equilibrio de la flora y el hongo crece de más. Es molesta, muy frecuente y fácil de tratar.

Isotipo Clínica CubilloIsotipo aislado de Clínica Cubillo departamento Ginecología.
Candidiasis

Por qué aparece la candidiasis

La infección aparece cuando se rompe el equilibrio entre las defensas naturales de la mucosa y el hongo, que ya estaba ahí. Lo más habitual es que lo desencadene alguna de estas circunstancias:

  • Un tratamiento antibiótico reciente, que arrasa también con las bacterias buenas de la flora.
  • El embarazo y los cambios hormonales.
  • La diabetes, sobre todo si el azúcar no está bien controlado.
  • Las defensas bajas, por una enfermedad o por ciertos tratamientos.
  • La humedad y el calor mantenidos: ropa muy ajustada, tejidos sintéticos, bañador mojado durante horas.
  • Las duchas vaginales y los jabones agresivos, que alteran justo lo que pretenden limpiar.

Conviene decirlo claro porque genera mucha culpa innecesaria: tener una candidiasis no significa falta de higiene, ni tiene por qué venir de una relación sexual. Le ocurre a la mayoría de las mujeres alguna vez en la vida.

Cuándo hacerse la prueba

El diagnóstico se hace por bacterioscopia en la propia consulta, así que no hay plazo de espera: la prueba tiene sentido en cuanto hay síntomas. Si tienes dudas, escríbenos y lo vemos.

Síntomas de la candidiasis

El síntoma que casi nadie olvida es el picor, a menudo intenso, en la vulva y la entrada de la vagina.

Suele acompañarse de un flujo espeso y blanco, grumoso, con aspecto de requesón, que a diferencia de otras infecciones vaginales no huele mal. También puede haber enrojecimiento e hinchazón, escozor al orinar y molestias durante las relaciones.

En hombres es menos frecuente, pero existe: enrojecimiento, picor y a veces una capa blanquecina en el glande.

Ese olor es la pista que la distingue de la vaginosis bacteriana y de las tricomonas, que sí dan mal olor. Aun así, las tres se confunden con facilidad y a veces coinciden, y el tratamiento de cada una es distinto.

Tratamiento de la candidiasis

El tratamiento es sencillo y rápido: un antifúngico, en crema, en óvulos o por vía oral según el caso. El alivio del picor suele llegar en pocos días.

La pareja no necesita tratarse si no tiene síntomas: no es una infección que se pase de uno a otro en el sentido habitual, y tratar a una pareja asintomática no evita que la candidiasis vuelva.

Si se repite, hay que mirar más allá. Cuando hay cuatro o más episodios en un año se habla de candidiasis recurrente, y ahí lo importante no es la crema sino averiguar qué la está provocando: una diabetes no diagnosticada, un tratamiento de fondo, un hábito. Eso sí merece una consulta.

Cómo reducir las probabilidades de que aparezca

Prevenirla del todo no es posible, porque una cantidad normal de este hongo forma parte de una flora sana y no se puede —ni se debe— eliminar. Lo que sí se puede es no darle facilidades:

  • Nada de duchas vaginales ni jabones perfumados: la vagina se limpia sola, y esos productos alteran el equilibrio que la protege.
  • Ropa interior de algodón y evitar la ropa muy ajustada durante horas.
  • No quedarse con el bañador o la ropa de deporte mojados.
  • Si hay diabetes, mantener el azúcar controlado.
  • Tomar antibióticos solo cuando estén indicados.

Puedes ver las tarifas o el resto de infecciones que descartamos en consulta.

Cuánto cuesta el diagnóstico de candidiasis

La bacterioscopia para cándidas cuesta 60 € y se hace en la propia consulta, con resultado en el momento. Si además quieres descartar infecciones de transmisión sexual, el chequeo completo son 250 € y se puede ampliar con la bacterioscopia para cándidas y vaginosis por 60 € más. Ver todos los precios.

Lo que más se pregunta

Preguntas frecuentes sobre la candidiasis

No. El hongo forma parte de la flora normal y la infección aparece cuando algo rompe ese equilibrio, no por contagio sexual. Puede aparecer sin haber tenido relaciones, y tenerla no dice nada de tu pareja.

La pista más útil es el olor: en la candidiasis el flujo es espeso y blanco, como requesón, y no huele mal, mientras que la vaginosis y las tricomonas dan mal olor. Aun así se confunden con facilidad, se pueden dar a la vez y el tratamiento de cada una es distinto, así que conviene confirmarlo.

Solo si tiene síntomas. Tratar a una pareja masculina sin síntomas no reduce las recurrencias, así que no está indicado.

A partir de cuatro episodios al año se habla de candidiasis recurrente, y lo que hay que hacer no es repetir la crema sino buscar la causa: una diabetes mal controlada, un tratamiento de fondo, un hábito que esté alterando la flora. Merece una consulta específica.

No, y con frecuencia es al revés: las duchas vaginales y los jabones perfumados alteran la flora que protege la vagina y favorecen la candidiasis. La vagina se limpia sola.

CÓMO FUNCIONA ESTA CONSULTA

Te atiende un médico titulado. El diagnóstico se hace en la consulta y el tratamiento se pauta en la misma visita.

QUIÉN TE VA A ATENDER

El equipo médico que te atiende

Las pruebas y el tratamiento de infecciones de transmisión sexual los realiza el equipo médico de Clínica Cubillo. Todos nuestros especialistas atienden estas consultas.

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